Cuando se produce una catástrofe como un terremoto, la atención suele centrarse en los equipos de emergencias y en las labores de rescate. Sin embargo, entre esos profesionales también hay unos compañeros imprescindibles: los perros de rescate, capaces de localizar personas entre los escombros gracias a su extraordinario olfato y al trabajo conjunto con sus guías.
En los últimos días hemos podido conocer más de cerca esta labor gracias a la entrevista realizada a nuestro compañero David, miembro de Wild Wild Dog, en la que explicó cómo trabajan estos equipos caninos y cuál es el proceso de formación que hay detrás de un perro preparado para intervenir en situaciones de emergencia.

Aunque muchas personas piensan que un perro de rescate nace con esa capacidad, la realidad es muy distinta. El olfato es una cualidad natural, pero aprender a utilizarlo de forma eficaz en escenarios tan complejos requiere años de entrenamiento, experiencia y una relación de confianza absoluta entre el perro y su guía.
Cada búsqueda supone un reto diferente. Los perros deben desenvolverse entre superficies inestables, ruidos, olores intensos y condiciones ambientales muy exigentes. Aun así, trabajan con una enorme motivación, ya que todo su aprendizaje se basa en el juego, el refuerzo y el deseo de encontrar a la persona para recibir su recompensa.
Detrás de cada intervención existe un equipo humano perfectamente coordinado. Los perros nunca trabajan solos; forman parte de un dispositivo compuesto por especialistas en rescate, sanitarios, técnicos y guías caninos que interpretan cada marcaje y toman las decisiones necesarias para que la búsqueda sea segura y eficaz.

Desde Wild Wild Dog creemos que es importante dar visibilidad a este trabajo. Los perros no solo participan en disciplinas deportivas como el Mondioring o la obediencia deportiva, sino que también desempeñan una labor esencial en la sociedad cuando forman parte de equipos de búsqueda y rescate.
Queremos felicitar a nuestro compañero David por ayudar a divulgar esta realidad y acercar al público el trabajo que realizan los equipos caninos de rescate. Explicar cómo entrenan estos perros y cuál es su función es una forma de reconocer el esfuerzo de todas las personas que dedican años de preparación para estar listas cuando una emergencia lo requiere.
Cada perro de rescate representa muchas horas de entrenamiento, compromiso y trabajo en equipo. Su intervención puede marcar la diferencia en situaciones límite y demuestra, una vez más, todo lo que una buena relación entre guía y perro puede llegar a conseguir.

“En Wild Wild Dog creemos que el entrenamiento de un perro no consiste únicamente en enseñar ejercicios. Consiste en desarrollar sus capacidades naturales, fortalecer el vínculo con su guía y demostrar que, cuando existe una buena formación, un perro puede llegar a salvar vidas. Esa es, probablemente, la mayor demostración del potencial del trabajo bien hecho.”
A continuación os dejamos la pequeña entrevista que nuestros amigos de la radio MQR de Villena realizaron a David.



